El Huskie Gaming Club, el club de esports de la Northern Illinois University (NIU), ha abierto oficialmente las inscripciones para nuevos miembros de sus equipos competitivos a principios de 2026. El proceso de selección, que se realiza cada semestre, tiene como objetivo reclutar estudiantes para representar a la universidad en la National Esports Collegiate Conference (NECC), una de las ligas universitarias más importantes de Estados Unidos. Las plazas están disponibles para seis juegos populares: League of Legends, Valorant, Rainbow Six Siege, Rocket League, Overwatch y Counter-Strike 2. A diferencia del equipo universitario oficial, el club está abierto a todos los estudiantes de pregrado, incluidos aquellos que estudian en línea o no viven en el campus, con el objetivo principal de crear un ambiente acogedor tanto para principiantes como para jugadores experimentados.
Los interesados tienen hasta este viernes, 30 de enero, para inscribirse. La participación en las competiciones requiere una cuota de inscripción simbólica de $25 USD (aproximadamente R$ 125 al tipo de cambio actual), pero, según los organizadores, el club está dispuesto a encontrar alternativas para los estudiantes que no puedan cubrir el costo inicial. Las prácticas de los equipos varían según el juego, y la mayoría se reúne al menos una vez por semana, preferiblemente en la Arena de Esports de la NIU, ubicada en el Altgeld Hall. Esta iniciativa no se trata solo de competencia, sino también del desarrollo de habilidades interpersonales y la construcción de una comunidad duradera entre los estudiantes.
## Más que solo jugar
Según Eli Curry, Director Interino de Esports de la NIU, el club evita hacer una “selección por habilidad” a nivel estudiantil. “Todos los que quieren participar merecen una oportunidad”, afirmó Curry. Destaca que los esports ofrecen una valiosa oportunidad para aprender del fracaso en un entorno seguro. “Los estudiantes aprenden lo que es no tener éxito inmediato y entienden que hay una forma de superarlo, levantarse y volver a intentarlo”, explicó. Esta filosofía se refleja en la gestión del club, que busca ser inclusivo y accesible.
Colleen Larsen, presidenta senior del Huskie Gaming Club, refuerza el aspecto comunitario de la iniciativa. “Animo a mis jugadores a jugar desde la arena cuando sea posible. Ayuda a construir espíritu de equipo. Es una experiencia divertida jugar con todos tus amigos en persona”, dijo Larsen. Ella misma es un ejemplo de los lazos creados: hizo amigos para toda la vida en el club y hoy comparte apartamento con uno de ellos. Para los organizadores, el valor de la experiencia va mucho más allá de las partidas, preparando a los estudiantes para desafíos futuros con trabajo en equipo, comunicación y resiliencia.