La espera por el sucesor del Steam Deck podría ser mucho más larga de lo esperado, frustrando a quienes buscaban una actualización inmediata en este año 2026. Según el filtrador KeplerL2, Valve maneja una ventana de lanzamiento interna para 2028, pero este plan corre serios riesgos. El gran villano de la historia es la escasez global de memoria RAM y chips NAND, un fenómeno causado por la explosión de las tecnologías de inteligencia artificial.
Esta crisis, apodada por la industria como “RAMpocalypse”, ocurre porque los fabricantes de semiconductores están priorizando el suministro para centros de datos de IA, que pagan valores mucho más altos por los componentes. Como resultado, el mercado de hardware doméstico sufre con precios elevados y retrasos en la producción. Además, Valve aún no ha definido el precio de su nueva Steam Machine, prevista para finales de abril de 2026, precisamente por esta inestabilidad financiera.
El impacto del RAMpocalypse en los planes de Valve
Aunque el retraso parece una mala noticia, podría traer un beneficio técnico inesperado. KeplerL2 sugiere que, a diferencia del PS6 y de la próxima Xbox, Valve no utiliza un chip semi-personalizado fijo. Por eso, si el lanzamiento se pospone, la empresa tendrá la libertad de incluir especificaciones técnicas mucho más potentes que las planeadas originalmente, aprovechando tecnologías de procesamiento que aún ni siquiera han llegado al mercado.
Sin embargo, el escenario general es de alerta para el bolsillo del brasileño. Con la demanda de IA absorbiendo la producción mundial, expertos del SK Group advierten que la falta de chips podría durar hasta 2030. Esta situación obliga a los desarrolladores a centrarse en una optimización extrema, ya que el público tendrá más dificultad para cambiar de hardware en los próximos años. De esta forma, el Steam Deck original debería continuar como el buque insignia de Valve por un buen tiempo, mientras la empresa monitorea la burbuja de la inteligencia artificial.